Desde el Refugio de Lizara, comenzaremos a caminar por detrás de él, siguiendo el sendero del G.R 11 dirección al Refugio de Gabardito. Las primeras rampas de un camino carretero muy erosionado por las torrenciales lluvias, nos pondrá los músculos rápidamente a "tono", sin embargo, aunque nos parezca un desnivel más que pronunciado, no es ni tan siquiera un suspiro de lo que nos vendrá después: rampas de 35º a 40º grados.
El collado del Foratón nos regalará ese respiro que nos será necesario en nuestras últimas rampas cuando nos "deslicemos" por la pedrera paso a paso. Después una ligera cresta nos pondrá "encima de la cumbre.
Durante el descenso, si hay niebla densa, deberemos fijarnos muy bien por donde hemos ascendidos, evitando por todos los medios irnos hacia la izquierda en nuestro trayecto hasta el collado del Foratón: hay enormes paredes. |