La montaña de Pipa se ha convertido, desde que la pusieron de moda las carreras de montaña, en toda una clásica. Sin embargo, el itinerario que incluimos en esta guía, rompe justamente eso, tomando sólo unos metros de ellos: su final, a partir del Santuario Romano.
Partiendo desde Alfondeguilla y con dos objetivos en mente: no tocar asfalto y ser un circuito circular, el recorrido lo hemos trazado por la Cueva de San Vicente, de esta forma podremos disfrutar más de las expléndidas vistas, además de poder visitar ésta.
Comenzamos campo a través por el río y en breve cogeremos un sendero rodeado de vegetación que poco a poco gana altura hasta alcanzar la cota 250 m. Lugar donde la población nos regala con una de sus mejores vistas. Sin casi ganar altura llegaremos a la "Cova de San ViÇent". Seguramente no estaremos cansados, pero se agradece estar dentro de ella.
Desde su boca, un sendero nos transportará al otro lado de la ladera y siguiendo ésta llegaremos a una pista forestal que un poco más en adelante morirá en unos almendreros. Los cruzaremos y cogeremos un sendero con desnivel negativo que nos llevará a la carretera y al río Belcaire. Aquí encontraremos un poste de señalización del PR que deberemos seguir. Si queremos subir sin competir con el reloj, mejor será no hacer caso al cartel. El tiempo que hace referencia son 32 minutos y la verdad sea dicha, hay que sudar para no superarlos. El desnivel, una vez pasados los pinos, quita el hipo a cualquiera.
Desde los 589 m. de altitud de Pipa, todo parece pequeño bajo nuestros pies. Pero al mismo tiempo, se nos habre un abismo que nos dejará bien claro desde el principio, que nuestras rodillas sufrirán lo indecible hasta dejarnos de nuevo en Alfondeguilla. |