Desde la oficina de Ociprac, S.L, situada en Alfondeguilla, comenzaremos ascendiendo por la senda que nos llevará a Cantallps. Como siempre, tanto si hemos tenido la precaución de calentar como no, se nos atragantará su corto pero duro desnivel.
Un suave y bonito sendero, nos pondrá de nuevo en otra trocha en ascenso, esta no es otra que la habitual ascensión a la Nevera por el barranco de las Viñas. Pasaremos por bajo de ella por la una pista y bajaremos a ella nuevamente por un corta fuegos. Es apartir de aquí cuando el sendero nos recordará a nuestros inicios hasta llegar a la carretera.
La pista asfaltada nos vendrá muy bien para recuperar, aunque se piense que sería más bonito caminar por senda. Al igual que la de tierra.
Dejada ésta por una trocha bastante empinada en su inicio, nos alejaremos de toda "civilización" para inscrustarnos por una crestería que poco a poco nos acercará a el puerto de Almedijar, no sin antes pasarnos por nuestras cabezas que qué hacemos aquí... Casí seguro que lo pensaréis. Sus fuertes desniveles y sus senderos casi perdidos, sólo transitados de vez en cuando por cazadores, serán las razones que nos llevarán a pensarlo.
En dicho puerto, por fin el camino se suaviza un poquito, pero una vez pasado el algibe, el desnivel se torna insultante hasta alcanzar el Pico de Espadán. Por su puesto no hace falta decirlo. ¡Hay que perder un buen rato en admirar los horizontes que nos rodean! Y fijarnos bien, en el recorrido que hemos hecho hasta llegar a donde nos encontramos y el que nos tocará volver, si queremos dormir en casa... |