Tanto si hemos llegado a Sarrión por la Vía Verde de Ojos Negros, como si hemos dejado el coche en dicha población, la referencia de nuestro punto de partida será el itinerario de las fortificaciones de la guerra civil.
Hasta hace bien poco, toda nuestra ruta era una pista. Hoy tan solo la mitad.
El cruce de los 5 caminos será el inicio de nuestro suplicio, pues no sólo dejaremos el asfaltado camino, sino que el desnivel comenzará a ser pronunciado, suerte de algún descansillo y de algunos lugares que nos llamarán la atención, teniendo que detenernos, recuperando el aliento perdido.
Llegado de nuevo al asfalto, un suave repecho y una larga bajada, nos dejará en la puerta del refugio Rabadá y Navarro.
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