Busca aquí otra alternativa
Federación Aragonesa de Montañismo
Federación Aragonesa de Montañismo
Descubre Javalambre Descubre Javalambre
Visita interactiva
Visita interactiva del Refugio
Tu foto Busca tu fotografía Firma tu paso por el Refugio
Firma tu paso
E-mail
Escríbenos

REFUGIO RABADÁ Y NAVARRO, Camarena de la Sierra, (Teruel)

Envíanos tu correo si quieres estar al día de las novedades
Vivencias

 

Unas pedaladas por Javalambre Por Toni.
17/07/05

 

La segunda semana de julio, con el objetivo de diferenciarlas de las demás, pues teníamos dos día y medio de fiesta, decidimos llamar a Tomás, (el guarda de un refugio de montaña) para ver si nos montaba algo que nos atrajese, pues éste, a parte de "sentarse alguna vez sobre la bici" conoce, palmo a palmo, la Sierra de Javalambre: un lugar donde nuestros pedales ya habían dado muchas vueltas por ella sin encontrar fin para detenerse. Así, tras dicha llamada telefónica consigue cautivarnos nuevamente, preparándonos un recorrido de 90 Km. y otro de 30 para el día siguiente.
Que diferencia de temperatura, cuando salimos de la Vila hacía 30º C. cuando llegamos al Refugio (Rabadá y Navarro), tan sólo hacía 11 ¡A qué mala hora nos dejamos la ropa de invierno! Suerte que el calor que recibimos pronto nos hizo olvidar ese cambio climático.
Un fuerte desayuno, un rutómetro plastificado por si el cielo, ya de por si feo, se enfadaba con nosotros y a sacar las bicis del Refugio.
Son las 8,30 h. estamos a 1.520 m. sobre el nivel del mar y el fresco ya no es fresco, es frío: nueve grados. Más rasca que en nuestro pueblo en pleno febrero y para postre, los primeros dos kilómetros son de bajada.Para colmo de males, cinco kilómetros más en adelante nos dimos cuenta que íbamos sin un euro ¡Nos habíamos dejado la cartera! ¡Menos mal que no costó mucho convencer a Tomás que nos la acercara! Estaba deseando, aunque fuese sentado en otro asiento, tener una excusa para venir con nosotros. Le fue como anillo al dedo.
Llegando casi a la fuente Matahombres (el paraje que da nombre a una de las marchas de btt más largas de Aragón) cogimos el desvío que sale a derechas, señalizado como Salto Amanaderos. Éste es todo de bajada hasta llegar a dicho salto. Luego, nuestro afán por no dejar de pedalear, hizo que no nos diéramos cuenta de la cascada (un buen motivo para volver de nuevo), siguiendo automáticamente el rutómetro dirección a la población de Riodeva. Seis kilómetros nos quedaban hasta ella. Casi todos también de bajada.
El fuerte contraste paisajístico que apreciamos en estas latitudes es como una explosión para nuestras pupilas: en unos momentos habíamos pasado de rodar sobre un terreno rojizo envuelto por una densa masa forestal a, la casi desertización: rocas calizas desnudas pintadas por la inminencia de una mina al descubierto.
El Mas del Olmo, era la siguiente población y, la mina, la antesala de ella, pues el camino atravesaba esta arrebatamiento de la madre tierra, dejando paredes de más de 100 m. a nuestra altura. Luego, una ondulada pista sin ninguna complicación yacía a pocos metros del Mas, pasando a convertirse en el gris asfalto que muchos, incluidos nosotros, odiamos. Sin embargo, esta ocasión no fue motivo de ello, ya que Tomás, nos adelantó que nos gustaría, tanto por sus magníficas vistas, como por sus desniveles y tranquilidad. En los más de 40 Km. no vimos más de cuatro coches.
Arcos de las Salinas fue el municipio donde decidimos reponer nuestros “depósitos” comiéndonos bocata. Por poco nos quedamos con las ganas. Ni había bar para ello, ni encontramos la panadería abierta, para echar lo que compramos en una tienda de comestibles. Una hora más tarde retomamos el camino, amenizados por la música folklórica Aragonesa que se adentraba en nuestros oídos desde un megáfono colocado en lo más alto del campanario.
Como nos comentaba Tomás, no tardamos mucho tiempo en colocar todo el desarrollo. Veintitrés por ciento marcaba el clinómetro, momentos después de pasar el espectacular nacimiento del río Arcos, punto donde unos senderistas estarían, seguramente, haciendo la digestión. Luego, un rebaño de cabras, seguro que también, se quedaron perplejas de vernos avanzar tan “despacito” encima de nuestras “cabras” cogiéndolas por sus “cuernos”.
Aunque llevábamos el rutómetro súper controlado y sabíamos que íbamos a subir muy altos, la veloz niebla que nos envolvía a trozos, nos tenía continuamente en vilo. “Y si no fuera por aquí”. “Mira que si nos ocurre algo seguro que no viene nadie nos encuentra”. El silencio y la soledad de estos parajes, hace que pienses cualquier disparate. Por suerte, por encima de la cota 1900 m. apareció en un lapso de la niebla, la silueta del vehículo de Tomás. Nuestro “ángel de la guarda”, que esperaba pacientemente nuestro avistamiento.
Una velocidad del viento, probablemente por encima de 60 Km. nos impulsó casi sin enterarnos, a partir de coger hacia nuestra izquierda la pista principal que une el Cerro de Javalambre con Manzanera.
Retomamos el camino, sin tomar la determinación de hacia donde tirar, nada más realizar cuatro fotos en lo más alto de la cima de Teruel (2.020m.) pues el frío, y las amenazadores nubes, no hacían otra cosa que poner en vilo la propuesta que me había hecho Toni: bajar hasta Camarena de la Sierra y subir nuevamente al Refugio, así el velocímetro se pararía con 100 Km. Finalmente fuimos al Refugio. Y con gran alegría de haber tomado dicha decisión. Cinco minutos más tarde empezó un diluvio que dejó el saldo de 90 L. en menos de dos horas.
Antes de cerrar estas líneas, queremos agradecer la colaboración del Guarda del Refugio Rabadá y Navarro: Tomás. Así como animar a aquellos que les guste la BTT a descubrir cualquiera de estos rincones. 

 

Inicio

Nuestros patrocinadores

página realizada por Ociprac, SL
©Prohíbida su reproducción total o parcial sin autorización previa.
webmaster