Desde el refugio, por la senda, yo hice una subida con un viento del carajo y con la reconfortante compañía de Boira, ¿o era Serac? pues no me acuerdo, pero acompañado si iba, y puedo decir que a mitad de camino, detrás de la última pista de esquí, antes de subir la ladera, también me puse todo lo que tenía en la mochila.
No tenía termómetro, tampoco anemómetro, pero puedo decir que el viento y el frío antes de llegar al pico Javalambre me hicieron pasar un rato polar, cuando llegué a la caseta que hay arriba hice un poco el niño, hice el avión, y de verdad que no me caí, jejeje, como los chiquillos.
Pues eso, mi vivencia es una experiencia para vosotros: que si queréis estrenar/probar alguna prenda de abrigo, ya lo sabéis, a la Sierra de Javalambre, un paseito por la noche desde el refugio hasta el pico y vuelta, y os prometo que no quedaréis defraudados.
Otra cosa diferente es si pensáis ir con tacones, para eso mejor la puerta de El Corte Ingles, aquí la noche invita a andar 4-5 horitas, con frío y mucho viento, es maravilloso.
Ala, ya está bien, espero veros otra noche por el monte, pero ojo, nada de morder, que me asusto.
P.D. ahora que están tan de moda las tablas térmicas os puedo decir que yo subí con un efecto 35-40 bajo cero. Es la temperatura equivalente de enfriamiento por efecto del viento. La tabla está expuesta en el refugio. |