Descenso de Javalambre
El febrero de 2006 estuvo impresionante. El refugio Rabadá y Navarro seguía cerrado por obras. Como guarda de él podría estar cabreado por este hecho, pero no me importó mucho durante dicho mes, porque aunque hubiera estado en pleno funcionamiento, no hubiera tenido ni para los gastos, el motivo: la nieve.
Los "montañeros y esquiadores" dicen que la montaña está muy bonita en invierno, pero cuando hay nieve de verdad, son muy pocos los que se atreven con ella. ¡No lo entiendo!
Se comenta que cada vez hay más aficionados a la montaña, pero por lo que veo cada vez hay menos aventureros. Durante ese maravilloso fin de semana, prácticamente no pasó nadie por el Refugio.
Muchos podrían pensar que nosotros nos lo pasamos fatal, por situaciones como la mostrada en el vídeo, pero son estos momentos los que nos mantienen llenos de vida. Ójala todos los inviernos sean como mínimo así. Os invito a que viváis situaciones como esta.
Texto: Tomás Serra
Vídeo: Abelardo