XIX CUERPO, MENTE Y ALMA EN JAVALAMBRE 2015

Noticias 2015

 

XX Cuerpo, mente y alma en Javalambre con Trangoworld


Cuerpo, Mente y Alma en Javalambre Trangoworld es una ruta singular en el calendario nacional de carreras por montaña, de hecho, por ser tan diferente al resto de eventos (no está marcada y no sigue ningún sendero balizado), muchos pensaban que los años pesarían al final y que la enterrarían, pero no ha sido así, siguen en la brecha, y lo más importante, de quienes la iniciaron, veinte años más tarde, algunos de ellos aún están en forma para afrontarla.


Esta veinteava edición la organización decidió retrasarla un mes y ya dejó por sentado, que esta sería la nueva fecha para próximos años a sabiendas, que ese cambio empeoraría las condiciones meteorológicas de la marcha, pues las duras condiciones del Pico de Javalambre iban a serlo aún más. No se engañaron.


Nuestra mirada no estaba en la cima como otras veces, estaba en las nubes o más aún en el parte del día anterior que daban posibilidad de gota fría (es algo así como los monzones, pero con duración bastante más corta) y aunque nos imponía respeto, sabíamos que íbamos a buen recaudo con el magnífico equipamiento que Trangoworld nos pasó unos días antes: ya podía diluviar, hacer frío o por qué no, calor, que nuestros cuerpos poco se iban a inmutar por estos fenómenos.


A las 7 de la mañana tomamos la salida unos cuantos aventureros: 105 km, 5.200 m por delante y las previsiones anteriormente expuestas. ¡Perfecto! ¡No podía ser mejor!


La Sierra Espadán la superamos sin problemas, a pesar que gran parte de ella la realizamos bajo la lluvia y como siempre, unos por delante a “paso” de carrera y otros más atrás. ¡Parece mentira, pero no sé qué ocurre que cuando vamos un buen número de amigos, poco a poco vamos distanciándonos colocando cada cual su ritmo! Suerte que la belleza de esta Sierra, considerada Parque Natural, permite que podamos ir inmersos en ella sin darle demasiada importancia a ir solos gran parte.


Las furgonetas que transportaban nuestro equipamiento invernal (que obligaba la organización a partir de Pina de Montalgrao) en esta ocasión hicieron de vestidor, todos nos cambiamos dentro para protegernos de las inclemencias y eso que la gota fría no había hecho aún acto de presencia, pero la verdad, hacía fresco y que mejor que estar a cubierto. Salimos de ellas con la ropa idónea para afrontar la noche. Casi 20 km de altiplano nos esperaban y los que íbamos en la cola a partir de las cuatro de la madrugada la inhóspita Sierra de Javalambre, que para no ser diferente a otros años, nos acogió con un fortísimo viento, matacabras y una niebla que pocos metros se veían más allá de nuestros pies ¡Menos mal que al menos, los últimos llevábamos GPS de pilas y aunque la energía de ellas bajó con rapidez debido al frío, pudimos reavivarlos con otras de repuesto.


Desde el Javalambre bis, al Pico de Javalambre, la media luna que enlaza estos cerros a una altura media de 2.000 m se hizo insoportable. Gracias a la vestimenta técnica que llevábamos pudimos soportar el frío bastante bien, pero el viento arreciaba con tanta fuerza que a veces debíamos de agacharnos para no ser tirados. ¡En estas condiciones llegamos a nuestra meta y para nuestra sorpresa no había llegado nadie aún! ¡Los que trotaban, estamos seguros que las últimas horas se les habrían hecho interminables, porque seguro que no se habrían entretenido cogiendo setas! ¡Y así fue! Las baterías de sus GPS mermaron su capacidad por el frío y humedad no pudiendo aguantar las poco más de 20 horas que en teoría les iba a costar la ruta. ¡Esto ya lo hablamos durante un avituallamiento en un bar, en esta ruta es más importante el buen funcionamiento del sistema de navegación que el propio bocadillo, y si este te lo coges, te lo llevas para comértelo por el camino, poco podrás cargar tu GPS a la luz, a no ser que cargues con cargadores extras y por lo visto, ninguno de ellos lo llevaba por lo que pudimos saber después, ¡Suerte que Juancho ya había completado 2 veces la ruta y a pesar de la espesa niebla, algo de intuición le quedaba, sino, aún estarían dando vueltas!


Al final, todos nos abrazos casi al unísono, porque apenas 2 minutos después llegaron ellos tras nosotros. ¡Perdieron con ese despiste más de 2 horas! ¡La alegría de poner fin a esta aventura, una vez más se cumplió!


¿Te animas para el 2016? Como reza la organización: podrán haberlas más duras pero no más extremas.

 

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